Animales limpios e inmundos

Cuando Dios hizo al hombre, le instituyó que sus alimentos serian únicamente vegetarianos, frutos de todo árbol que da semilla, vegetales, y hierbas:

Génesis 1:29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la haz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, seros ha para comer.

El hombre no fue creado para comer carne. Ni siquiera los animales creados comían carne:

Génesis 1:30 Y á toda bestia de la tierra, y á todas las aves de los cielos, y á todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer: y fué así.

Ningún animal que vivía sobre la tierra comía carne. Todos eran vegetarianos por orden de Dios. Así será la tierra nueva por segunda vez cuando esté sin pecado y sin muerte. Porque para poder comer carne,  hay que matar, lo cual en el Cielo esto no existe. Así que amigos carnívoros matadores, acostumbraos a no comer carne desde ahora.

Los hijos de Dios empezaron a comer carne por emergencia y no por gusto. Como dos mil años después de la creación de Dios, después del diluvio, cuando Noé salió del arca, ellos no tenían que comer porque todas las plantas habían perecido en el agua. En aquel entonces, Dios les permitió comer de ciertos seres vivientes para que pudieran sobrevivir:

Génesis 9:1 Y bendijo Dios á Noé y á sus hijos, y díjoles: Fructificad, y multiplicad, y henchid la tierra:
Génesis 9:3 Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y hierbas, os lo he dado todo.

El versículo que acabamos de leer, pareciera indicar que todo se puede comer sin hacer diferencia entre tipo de animal. Tome en cuenta que aquí dice “todo” en su contexto. Es decir, “todo” de todos los animales limpios. Ya Noé sabía cuales eran los animales limpios desde antes del diluvio. Fíjese en las dos clases de animales que Noé subió en el arca dos capítulos antes, Génesis 7:2.

Esta costumbre vegetariana ó régimen alimenticio la perdieron los hombres a medida que pasó el tiempo. Años después que se formó el pueblo hebreo, bajo la esclavitud de Egipto, ellos ya comían todo lo que le daban los egipcios. Dios en aquel entonces los liberó por manos de Moisés, y les volvió a enseñar lo que debían de comer para mantener la salud del cuerpo, y en Levítico 11:1-47 encontramos todo lo que Dios le enseñó a su pueblo que debe de comer.

La Biblia expone a los animales que no se deben de comer bajo la categoría de inmundos, o sea, sucios. Esta es la misma categoría que Jesús les dio a los demonios:

Marcos 5:8 Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.

Los animales terrestres que están clasificados como limpios y que se pueden comer son los que rumian y tienen las pesuñas hendidas o rajadas. Ejemplo: la vaca, el chivo, el cordero, etc. Entre los inmundos y que no se pueden comer porque les falta una de las dos cosas, está el perro, el puerco o chancho, el caballo, etc:

Levítico 11:3 De entre los animales, todo el de pezuña, y que tiene las pezuñas hendidas, y que rumia, éste comeréis.

Los animales del agua que están clasificados como limpios y que se pueden comer son aquellos que tienen aletas y escamas. Ejemplo: La tilapia, el mero, la sardina, el salmón, etc. Entre los inmundos porque le falta una de las dos cosas está el tiburón, la langosta, el cangrejo, la ballena, etc.

Levítico 11:9 Esto comeréis de todas las cosas que están en las aguas: todas las cosas que tienen aletas y escamas en las aguas de la mar, y en los ríos, aquellas comeréis.

Para la clasificación de aves, insectos, y reptiles, siga leyendo el capitulo once de Levítico.

Muchos afirman que las reglas en cuanto al régimen alimenticio han cambiando en el Nuevo Testamento por la muerte de Jesús, pero esto no es así. Años después de la muerte de Jesús, Pedro afirmó que nunca ha comido cosa inmunda:

Hechos 10:14 Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común é inmunda he comido jamás.

Juan, el discípulo amado de Jesus, 90 años después de la muerte de Jesús llama a las aves que no se deben de comer, sucias:

Apocalipsis 18:2 Y clamó con fortaleza en alta voz, diciendo: Caída es, caída es la grande Babilonia, y es hecha habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de todas aves sucias y aborrecibles.

Desde la creación, el pueblo de Dios ha mantenido un régimen alimenticio Bíblico como lo manda Dios, con excepción de aquellos que desobedecen su palabra. Hacen ya miles de años que estos preceptos fueron puestos en vigencia y continuarán así en el futuro.

El profeta Isaías profetizó una profecía concerniente a los alimentos que todavía no se ha cumplido y que es para el futuro. Si esta profecía no se cumple, entonces el profeta es falso. Esto nos confirma que las reglas en cuanto a la alimentación establecida por Dios no han cambiado como muchos suelen creer:

Isaías 66:15-17 Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para tornar su ira en furor, y su reprensión en llama de fuego. 
Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada á toda carne: y los muertos de Jehová serán multiplicados. 
Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de puerco, y abominación, y ratón; juntamente serán talados, dice Jehová.

Aquí usted se puede dar cuenta de cual es el futuro que le espera a aquellos que comen abominación, ratón, y puerco, y cualquier otra cosa inmunda haciendo caso omiso a la voluntad del Dios Todopoderoso.

Recuerde, la dieta original de Dios es lo vegetal y, el comer de ciertos animales limpios solo se introdujo como emergencia y así debe de permanecer mientras vivamos en esta tierra de pecado.